
Si leen la novela, verán que no es una historia al uso. Oculta en su interior un mensaje poco grato. En los tiempos que vivimos, Pandora nos grita, a cada minuto, que ya sólo un remache aguanta la tapa de su "caja". Su lenguaje, en ocasiones deslenguado y faltón, se enfrenta a una sordera pertinaz -y general-. Uno de los personajes defiende que, en los próximos años, sólo podremos aspirar a forzar una tregua con un planeta desquiciado... ¡y no para todos!
Nuestra sociedad resiste mal los achuchones del miedo, mal asunto... quizás, el miedo sea nuestro mejor aliado.
La historia es un poco atrevida y su final pretende no dejar a los lectores indiferentes. Una Barcelona convulsa puntea, a ras del abismo, un mensaje en Morse dirigido al resto de la humanidad.
Una novela sexualmente activa
capaz de fecundar la mente del lector
El autor nos dibuja un retrato interesado del mundo
actual y después nos clava el lápiz en el
ojo.
actual y después nos clava el lápiz en el
ojo.
Hemos asistido al nacimiento de un escritor al que le deseamos un futuro inmenso en este difícil mundo de los libros.
ResponderEliminar¡Suerte y trabajo!
Te felicito por la idea, actual e interesante.
ResponderEliminarHay un buen número de frases que considero ingeniosas, bien trabajadas. P.e.: Xavier Martí frunció el ceño con fuerza, haciendo añicos la simetría de sus facciones. A la altura de su nariz, una placa de los M. D'E. le cortó la hoja de ruta del tentempié que había engullido... Y otras muchas. Son un buen ejemplo de cómo cuidas el lenguaje.
El final debería haber sido un poco más extenso, creo, pero es sólo una opinión.
Espero que vendas muchos ejemplares.